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Posts Tagged ‘amar’

Quiero empezar esta entrada con la siguiente carta: [1][2]

“A mi amada inmortal”

“mi ángel, mi todo, mi yo… ¿por qué esa profunda pesadumbre cuando es la necesidad quien habla? ¿puede consistir nuestro amor en otra cosa que en sacrificios, en exigencias de todo y nada? ¿puedes cambiar el hecho de que tú no seas enteramente mía y yo enteramente tuyo? ¡ay dios! contempla la hermosa naturaleza y tranquiliza tu ánimo en presencia de lo inevitable. el amor exige todo y con pleno derecho: a mí para contigo y a ti para conmigo. sólo que olvidas tan fácilmente que yo tengo que vivir para mí y para ti. si estuviéramos completamente unidos ni tú ni yo hubiéramos sentido lo doloroso. mi viaje fué horrible…

“alégrate, sé mi más fiel y único tesoro, mi todo como yo para ti. lo demás que tenga que ocurrir y deba ocurrir con nosotros, los dioses habrán de enviarlo…

“tarde del lunes… tú sufres. ¡ay! donde yo estoy, también allí estás tú conmigo. conmigo y contigo haré yo que pueda vivir a tu lado. ¡¡¡qué vida!!! ¡¡¡así!!! sin ti… perseguido por la bondad de algunas personas, que no quiero recibir porque no la merezco. me duele la humildad del hombre hacia el hombre. y cuando me considero en conexión con el universo, ¿qué soy yo y qué es aquél a quien llaman el más grande? y sin embargo… ahí aparece de nuevo lo divino del hombre. lloro al pensar que problablemente no recibirás mi primera noticia antes del sábado. tanto como tú me amas ¡mucho más te amo yo a ti!… ¡buenas noches! en mi calidad de bañista, debo irme a dormir. ¡ay, dios! ¡tan cerca! ¡tan lejos! ¿no es nuestro amor una verdadera morada del cielo? ¡y tan firme como las murallas del cielo!

“buenos días, siete de julio. todavía en la cama se agolpan mis pensamientos acerca de ti, mi amada inmortal; tan pronto jubilosos como tristes, esperando a ver si el destino quiere oírnos. vivir sólo me es posible, o enteramente contigo, o por completo sin ti. sí, he resuelto vagar a lo lejos hasta que pueda volar a tus brazos y sentirme en un hogar que sea nuestro, pudiendo enviar mi alma al reino de los espíritus envuelta en ti. sí, es necesario. tú estarés de acuerdo conmigo, tanto más conociendo mi fidelidad hacia ti, y que nunca ninguna otra poseerá mi corazón; nunca, nunca…

“¡oh, dios mío! ¿por qué habrá que estar separados, cuando se ama así? mi vida, lo mismo aquí que en viena, está llena de cuitas. tu amor me ha hecho al mismo tiempo el ser más feliz y el más desgraciado. a mis años, necesitaría ya alguna uniformidad, alguna normalidad en mi vida. ¿puede haberla con nuestras relaciones?… ángel, acabo de saber que el correo sale todos los días. y eso me hace pensar que recibirás la carta en seguida.

“está tranquila. tan sólo contemplando con tranquilidad nuestra vida alcanzaremos nuestra meta de vivir juntos. está tranquila, quiéreme. hoy y ayer ¡cuánto anhelo y cuántas lágrimas pensando en ti… en ti… en ti, mi vida… mi todo! adiós… ¡quiéreme siempre! no desconfíes jamás del fiel corazón de tu enamorado ludwig. eternamente tuyo, enternamente mía, eternamente nuestros.”

Esta carta la busqué después de ver la película Inmortal Beloved (1994) basada en la vida de Ludwig van Beethoven, a pesar de que lo que encontré en la internet señalaba esta película como una biografía un tanto dulzona, no dejó de conmoverme la manera en que actuó el excelente actor Gary Oldman interpretando de manera convincente al extraordinario músico ya mencionado. Sin afán de profundizar mucho en la trama y no arruinar la sorpresa a quienes no la hayan visto, expresaré dos puntos centrales en esta película y es la manera en que el retratan la forma en que Beetthoven vive la música, y lo hace de tal manera que te hace reflexionar como es que un músico virtuoso es capaz de transmitir una emoción por medio de una sucesión de bellas notas que tienen un significado y que no están puestas de manera aleatoria sino tienen un motivo de por qué se acompañan entre sí, como lo señala el siguiente diálogo:

Ludwig van Beethoven: [in reference to “Violin Sonata in A Major, Op. 47” – “Kreutzer”… ] Do you like it?
Anton Felix Schindler: Shh!
Ludwig van Beethoven: I cannot hear them, but I know they are making a hash of it. What do you think? Music is… a dreadful thing. What is it? I don’t understand it. What does it mean?
Anton Felix Schindler: It – it exalts the soul.
Ludwig van Beethoven: Utter nonsense. If you hear a marching band, is your soul exalted? No, you march. If you hear a waltz, you dance. If you hear a mass, you take communion. It is the power of music to carry one directly into the mental state of the composer. The listener has no choice. It is like hypnotism. So, now… What was in my mind when I wrote this? Hmm? A man is trying to reach his lover. His carriage has broken down in the rain. The wheels stuck in the mud. She will only wait so long. This… is the sound of his agitation. “This is how it is… ,” the music is saying. “Not how you are used to being. Not how you are used to thinking. But like this.”

Inclusive, retratan (casi al final de la película) una de las aficiones que supuestamente el músico tenía y se me hizo tan bello porque un artista solamente puede inspirarse de dos cosas que son inmensas, del universo y del amor.

Y ya que hablaré del amor, me encantó la manera en que se maneja un idilio de este señor, que es lo que le inspira a crear parte de su obra (basándonos en la película) y como le lleve al desenlace… de tal forma que mi madre y yo  nos conmovimos, en mi caso algo que me conmovió también, fue una escena en la que está presente el personaje después de una ejecución de una de sus obras y como es reconocido ante la gente, fue otro momento que te mueve.

Vale la pena ver, por tomar en cuenta la forma en que un hombre vivía sus dos pasiones, la música y el amor por una mujer…

Al terminar, como siempre me dio por escribir y recordar esos (ese) amor que me mueve a soñar, crear, imaginar, escribir… le quise dedicar mis palabras o al menos contarle mi experiencia, pero… ¿en dónde está ese amor ahora? no lo sé, le escribo pensando que algún día leerá mis torpes letras que le dedico con ingenuo amor de infante, deseando que en su momento al estar frente a ella, se muestre maduro al mostrarlo con hechos.

pero no lo hay o no quiere hacerse presente, solo queda un recuerdo de lo que busco y que se encuentra latente, y que recurre en mis sueños de forma renuente

Ludwig van Beethoven: [Beethoven raises his fist in the air and mutters his last words] The comedy is over.

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